CUANDO EL DESEO SE VUELVE ENFERMIZO: ADICCIÓN AL SEXO

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CUANDO EL DESEO SE VUELVE ENFERMIZO: ADICCIÓN AL SEXO

adiccion_sexo_01_a61f017f9097a81aa8c7fef8f49f38d9Disfrutar de la sexualidad plenamente es un objetivo muy perseguido. Hoy en día son muchos los que buscan tener gran cantidad y calidad de sexo. Además, la libertad sexual es ya una realidad, que permite como nunca antes que cada uno lleve su vida sexual de la forma que prefiera. Por eso, es muy difícil establecer un límite, o una barrera entre lo que se considera “mucho sexo”, “demasiado sexo” o “ADICCIÓN al sexo”.

Hasta hace poco tiempo, podía confundirse esta adicción con lo que comúnmente se denominaba “vicio”. Incluso muchos personajes famosos han utilizado este problema para exculparse de infidelidades y líos amorosos. Sin embargo, tener mucho sexo, o pensar mucho en sexo, no implica ser adicto.

La adicción al sexo encuentra su límite en la alteración de la vida personal. Cualquier adicto, a cualquier cosa, se da cuenta de que lo es (o se dan cuenta en su entorno) cuando siente que no puede prescindir de ese “algo” que le crea adicción. Sin embargo algunas adicciones son más complejas que otras, y la adicción al sexo es una de ellas.

¿Cómo se reconoce o diagnostica la adicción al sexo?

El sexo se convierte en adicción cuando comienza a interferir en la capacidad de llevar una vida medianamente normal. Esto ocurre cuando la necesidad de mantener sexo interfiere por ejemplo en las relaciones interpersonales o en el trabajo. Cualquier tipo de adicción que impide que tu vida se desarrolle con normalidad se convierte en una patología.

La adicción al sexo se manifiesta por un deseo insaciable de búsqueda de placer. El adicto no puede controlar sus actos, ni siquiera sus pensamientos. Y este comportamiento, les provoca un alto sentimiento de culpabilidad por pensar en lo “reprochable y sucio de sus actos” (desde la visión de una sociedad históricamente reprimida en cuanto a la sexualidad).

Los síntomas son muy discutibles, y para muchos es difícil diferenciar una persona sexualmente activa, de una persona adicta al sexo. Hay algunos puntos que si están claros:

  • La persona que es activa sexualmente, reconocer tener una vida sexual plena y satisfactoria. Sin embargo, el adicto, siempre quiere más. Nunca está satisfecho.
  • Cuanto más tiempo pasa, más necesidad siente el adicto. Y cuanto más sexo tiene, más quiere. Tener una relación sexual, o masturbarse, le calma un corto periodo de tiempo. Pero enseguida, siente la necesidad de pedir más. Y ahí comienza el proceso autodestructivo.
  • Suelen consumir mucha pronografía.
  • Tienden a masturbarse compulsivamente.
  • Buscan de forma insaciable sexo esporádico.
  • Recurren a la prostitución.
  • Llegan a ser infieles, aunque estén profundamente enamorados.
  • No piensan en las repercusiones de sus actos.
  • Alguna vez faltan al trabajo o incluso mienten a la familia.
  • En casos graves, el adicto puede llegar a protagonizar episodios de abuso o acoso sexual.

Y no es precisamente un problema extraño. Según los expertos, este mal reconocido desde 2010 como patología psiquiátrica por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, afecta a un 6% de la población. Unos 3 millones de personas en España sufren este trastorno.

¿Existe tratamiento para superar la Adicción al sexo?

Como en cualquier adicción, el primer paso para superarla, es reconocerla. Es indispensable ser consciente de que se tiene un problema, para poder pedir ayuda y comenzar a corregirlo.

Una de las mejores opciones es seguir terapia específica. Para ello existen asociaciones especializadas en esta problemática, como por ejemplo” Sexólicos Anónimos” que prestan la ayuda psicológica y el apoyo emocional necesario para tratar la adicción al sexo. Se asemeja mucho a “Alcohólicos Anónimos” en cuanto a funcionamiento y objetivo.

Ofrecen un tratamiento en doce pasos que aborda la terapia cognitiva conductual, de forma individual, y también en grupo. El objetivo del tratamiento es conseguir que el paciente llegue a controlar sus impulsos, combinando la terapia, con asesoramiento sexológico y con la administración de algunos fármacos destinados a controlar la libido y la ansiedad.

Presente y futuro de la Adicción al Sexo

Actualmente se trata de un trastorno poco conocido y poco estudiado. También denominado hipersexualidad, ninfomanía (en mujeres) o satiriasis (en hombres), neurobiológicamente existen estudios que indican que esta adicción podría estar relacionada con un tipo de disfunción de los neurotransmisores que da lugar a un tipo de síndrome de recompensa insuficiente.

Lo importante es que este tipo de adicción sea reconocida por quien la sufre, para que pueda ser estudiada y tratada. No hay que olvidar que se trata de una patología psiquiátrica, que puede llegar a ser peligrosa en casos extremos, para quien la sufre y para quien les rodean.

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